La otra Escocia: Scottish Borders, Dumfries y Galloway, Glasgow y el río Clyde

FLY AND DRIVE SUR DE ESCOCIA / VUELA Y CONDUCE POR….

…las “Southern Uplands”, en un viaje en coche por las Scottish Borders, la región de Dumfries y Galloway y terminando el recorrido en Glasgow y el valle del Clyde. Explora durante 8 días una Escocia menos conocida, llena de historia y con los paisajes más verdes de las tierras altas.

Abadía de Dryburgh

LA “OTRA” ESCOCIA

Pensando en Escocia, de inmediato nos vienen a la cabeza imágenes de colinas, lagos y castillos entre la bruma, y nos trasladamos en nuestra imaginación al norte de la Gran Bretaña, más allá de la línea que define las llamadas “Highlands”.

Sin embargo, hay otra Escocia menos conocida y frecuentada por el turismo en la región fronteriza junto a Inglaterra, las llamadas “Southern Uplands”, que suelen dividirse en varias regiones históricas, a saber:

  • al este encontraremos las Scottish Borders, tierra de frontera dominada por las ruinas de abadías devastadas por las guerras al tiempo que la memoria de sir Walter Scott nos lleva a la Escocia más poética y literaria, el origen de la Escocia romántica
  • al suroeste se extiende la región de Dumfries y Galloway, poblada de bosques, colinas verdes y una costa fracturada que goza de un microclima templado que permite cultivar jardines en lugares insospechados, al tiempo que las ruinas de castillos nos recuerdan que fue una región rica cuyo comercio se disputaban nobles escoceses e ingleses. Esta prosperidad se aprecia particularmente en el Ayrshire, la zona costera alrededor de Ayr que vio nacer al poeta nacional escocés, Robert Burns.
  • por último, en la zona central justo al sur de Glasgow está el famoso valle del río Clyde, que gozó de gran prosperidad por la minería y la viva corriente del río que impulsaba molinos de agua esenciales para la industria textil.

Desde Viajeauto os ofrecemos un fly and drive por el sur de Escocia desconocido y fascinante, con la comodidad de volar a Edimburgo y recorrer la región de norte a sur, de este a oeste y volver al norte para terminar explorando Glasgow, la mayor ciudad escocesa.

Ruta propuesta: Edimburgo – Dalkeith – Roslyn – Peebles – Melrose – Scott’s view – abadía de Melrose – abadía de Kelso – abadía de Dryburgh – torre de Smailholm – abadía de Jedburgh – castillo de Hermitage – Gretna Green – Castillo de Caerlaverock – Dumfries – castle Douglas – Galloway Forest Park – Ayr – castillo de Culzean – castillo de Turnberry – Ailsa Craig – Stranraer – Mull of Galloway – Kirkcudbright – faro de Southerness – Dumfries – Moffat – New Lanark – Glasgow – Edimburgo

Pernoctando en: Dalkeith 1 noche, Melrose 1 noche, Dumfries 1+1 noches, Stranraer 1 noche, Glasgow  2 noches.

Duración: 8 días; Kilómetros mínimos para cubrir la ruta: aprox. 1.100 Km.

Salidas diarias desde Madrid y Barcelona durante todo el año. Consultar otros orígenes.

Precio recomendado. Sujeto a fluctuaciones (alza o baja) según temporada y la antelación con la que se efectúe la reserva.precioauto 820

El precio incluye:

  • Vuelos España – Edimburgo – España con compañía low cost Easyjet, Ryanair o Jet2 según origen, tarifa básica con equipaje de mano
  • Tasas de aeropuerto
  • 7 días de alquiler de coche grupo EDMR (Económico 4 puertas) Kilometraje ilimitado y seguro parcial de colisión y robo con franquicia
  • 7 noches de alojamiento en hoteles 3***
  • Desayunos
  • Mapa de carreteras
  • Seguro de viaje

No se incluye:

  • Seguro de cancelación opcional: 15 €
  • Equipajes facturados, coste según aerolínea
  • Noches extra o alteraciones de la ruta, solicitar
  • Opción de vuelos con escala según origen, consultar.
  • Cualquier extra no incluido en el apartado anterior.

Ayrshire, Robert Burns, Mull of galloway, Galloway beef, St Mungo street art Glasgow
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DÍA 1.: España – Edimburgo

Salida en vuelo de línea regular y llegada a Edimburgo. Recogida del coche de alquiler y traslado al alojamiento en las afueras de Edimburgo, con opción de visitar los Lothians según la hora del llegada.

Alojamiento en Dalkeith u otras zonas de los alrededores de Edimburgo.

Día 2: Primer día en las Scottish Borders, de Edimburgo a Melrose

Hoy empezaremos el fly and drive por las Scottish Borders yendo en dirección a Roslin, donde podremos visitar la capilla de Rosslyn, famosa en la cultura popular por el Best-seller “El código da Vinci”. Más adelante sugerimos detenernos en el pintoresco pueblo de Peebles, a orillas del majestuoso río Tweed. Justo a las afueras del pueblo el castillo de Neidpath podrá ser la primera de las muchas ruinas que veremos en este recorrido en coche por el sur de Escocia.

Más adelante mientras avanzamos hacia el centro de las Scottish Borders y la memoria de sir Walter Scott, podremos visitar la mansión Traquair House, la casa habitada más antigua de Escocia, construida en 1107 y ocupada por la familia Stuart desde 1491.

Al sur de Traquair House encontraremos el lago St. Mary’s Loch, el mayor de las Scottish Borders y cuyas aguas lisas como un espejo son un popular lugar de pesca y navegación.

Cerca de Melrose viniendo desde el oeste encontraremos la mansión Abbotsford House, hogar de  Walter Scott, y también cerca de Melrose pero hacia el este de la villa está el famoso mirador Scott’s View. Este recodo del camino se abre a un embaucador paisaje que el famoso novelista contemplaba cada día en sus trayectos hacia su casa. Dado que dormiremos cerca de Melrose, podremos visitar Scott’s View a distintas horas del día, como al atardecer y el amanecer.

En la villa de Melrose destaca, aparte de su pintoresco casco antiguo, la abadía cisterciense de Melrose, cuyas imponentes ruinas preservan magníficos relieves y esculturas y un marcador en el lugar donde yace enterrado el corazón del rey escocés Robert the Bruce. Los amantes de la ingeniería y la fotografía sin duda querrán acercarse también al viaducto de Leaderfoot sobre el río Tweed, sus esbeltos arcos rojos son una estampa clásica de las Scottish Borders.

Alojamiento en Melrose o alrededores.

.Día 3: Segundo día en las Scottish Borders, de Melrose a Dumfries

Hoy seguiremos recorriendo las Scottish Borders yendo hacia el sur. Cerca de Melrose podremos encontrar la estatua memorial del héroe escocés William Wallace en la finca Bemersyde, una imponente escultura de arenisca roja y 31 metros de altura.

Con la misma piedra roja se construyó la abadía de Dryburgh, derruida desde 1535 y rodeada de unos jardines en cuyo cementerio reposan el novelista Walter Scott y el mariscal Lord Haig. Como otras abadías derruidas de las Scottish Borders, en Dryburgh destaca el aire solemne y triste de los muros en medio de un paisaje verde y pacífico que no tiene nada que ver con la violenta historia que dejó tras de sí estos monumentos solitarios.

La siguiente parada sugerimos hacerla en la torre de Smailholm, actualmente un museo y que es uno de los iconos de Escocia gracias a que su imponente presencia sobre una colina inspiró a Walter Scott y el pintor William Turner.

Otra de las famosas abadías de las Scottish Borders la encontraremos en el pueblo de Kelso; la abadía de Kelso es la que conserva menos restos, pero éstos son de un imponente edificio fortificado que testimonia su importancia pasada. Asimismo en Kelso podremos visitar opcionalmente la mansión Floors Castle y sus jardines, hogar del 10º Duque de Roxburghe y que hoy día es el mayor castillo habitado de Escocia.

Hacia el sur encontraremos el pueblo de Jedburgh, donde destacan su abadía y la casa de María Estuardo, Reina de los Escoceses. La abadía de Jedburgh es fácilmente la más imponente de las grandes abadías escocesas en ruinas, ya que conserva todos sus muros exteriores y las fachadas de la nave se levantan hacia el cielo empequeñeciendo al visitante. La casa de la reina María, por su parte, se cree que alojó a la controvertida reina y su corte durante su estancia en Jedbugh en 1566, y hoy día alberga un museo explicando la historia de la última reina de los escoceses.

Desde Jedburgh podremos dirigirnos a la región de Dumfries, pasando por el solitario castillo Hermitage, una imponente fortaleza en medio del “valle más sangriento de Inglaterra” y del que se dice que alberga el fantasma de María Estuardo, que acudía ahí a visitar a su amante y tercer marido James Hepburn, conde de Bothwell.

Siguiendo el camino entraremos a la región de Dumfries por el pueblo de Gretna Green, famoso por los matrimonios ya que durante siglos las parejas inglesas se fugaban a este pueblo fronterizo para casarse sin consentimiento paterno y hasta sin cura, como permitía la ley escocesa. Además durante la 1ª guerra mundial Gretna Green acogió una extensa industria de fabricación de explosivos (apodados “devil’s porridge”), que movilizó y empleó a miles de mujeres para el esfuerzo bélico ya que se consideraba que eran más meticulosas que los hombres y menos propensas a fumar mientras manipulaban explosivos (!).

Antes de llegar a Dumfries, podremos acercarnos también al famoso castillo de Caerlaverock, con su característica planta triangular y rodeado por un foso en medio de lo que hoy es una reserva natural.

Alojamiento en Dumfries.

Día 4: Primer día por Dumfries y Galloway, de Dumfries a Ayr y Stranraer

Hoy atravesaremos la región de Galloway en busca de la costa oeste de las Southern Uplands. Sugerimos ir a buscar la carretera A713 empezando en la localidad de Castle Douglas, donde nos esperan el castillo de Threave (antigua fortaleza de los Black Douglas en una isla en medio del río Dee) y los jardines Threave Gardens, en una zona protegida del río Dee.

El camino por la carretera A713 nos llevará por un tranquilo paisaje de colinas verdes, lochs y bosques, en particular el Galloway Forest Park, un paraíso de senderistas donde se encuentra el observatorio de cielos oscuros de Escocia (Scottish Dark Sky Observatory) cerca del Loch Doon.

También podremos ver en esta región vacas de raza Galloway, una de las razas de ganado para carne más antiguas que aún se crían y que destacan por su pelaje negro, a veces con un cinturón blanco.

Antes de llegar a Ayr, sugerimos desviaros al pueblo de Alloway, donde se encuentra el Robert Burns Birthplace Museum. Este museo dedicado al poeta nacional escocés incluye la casa llamada Burns Cottage, donde Burns nació en 1759.

Pasaremos luego por Ayr, capital del Ayrshire, una de las regiones más fértiles de Gran Bretaña, y tomaremos la ruta de la costa para explorar las regiones costeras al sur de Escocia. Por el camino a nuestro alojamiento en el bullicioso puerto de Stranraer, sugerimos parar a visitar alguno de los numerosos castillos de la zona (hay una veintena más o menos), por ejemplo el castillo de Culzean es uno de los más impresionantes de la región por su ubicación y estructura y porque sigue en uso como museo y lugar para bodas además de estar abierto a los visitantes. Otro castillo relevante, éste en ruinas, es el castillo de Turnberry, del siglo XIII y que según los rumores sería el lugar de nacimiento del rey Robert the Bruce.

Otra parada inevitable es en la localidad de Girvean, ya que frente a este pueblo se halla la famosa isla Ailsa Craig, actualmente un santuario de aves marinas.

Desde Girvean seguiremos al sur a través de la espectacular geología de esta costa, siempre cerca del mar hasta llegar al fondo del Loch Ryan y el pueblo de Stranraer, que hasta hace pocos años fue el principal puerto para los ferris entre Escocia e Irlanda del norte.

Alojamiento en Stranraer.

Día 5: Segundo día por Dumfries y Galloway, de Stranraer a Dumfries

Salida de Stranraer, donde podremos visitar el llamado “castle of Saint John” y los jardines de Castle Kennedy antes de seguir hacia el sur en una ruta junto al mar que nos llevará de vuelta a Dumfries tras recorrer en coche las espectaculares costas de la región.

Por el camino podremos parar en el jardín botánico de Logan, adscrito al Real Jardín Botánico de Edimburgo y que aprovecha el microclima local para cultivar especies subtropicales y de montaña. Más al sur alcanzaremos el Mull of Galloway, famoso promontorio que es el lugar más al sur de toda Escocia. Hoy es un refugio de aves marinas, pero pueden visitarse el faro y la antigua casa del farero.

Seguiremos recorriendo esta verde costa hacia el este, y podremos explorar lugares de interés como los jardines de Glenwhan Gardens o el pueblo de Monreith. En Whithorn encontraremos la St. Ninian’s Cave y los restos del monasterio Whithorn Priory, mientras que en el pueblo de Kirkcudbright están las ruinas del castillo McLellan.

En la bahía de Auchencairn tendremos vistas a las islas donde los contrabandistas escondían sus alijos gracias a la abundancia de cuevas naturales, y nuestro recorrido por esta costa verde y fracturada terminará en el faro de Southerness, el segundo más antiguo de Escocia y que guía el camino al fondo del estuario del río Nith y el puerto de Dumfries.

Dado que pasaremos dos noches en Dumfries, podremos visitar el pueblo y sus alrededores, donde destaca la llamada Sweetheart Abbey (abadía de mi amor), construida en 1275 por la viuda Dervorguilla de Galloway en memoria de su marido, es un edificio sencillo pero bonito del que se conservan casi todas las fachadas y el campanario. También en Dumfries encontraremos el rastro del poeta Robert Burns, que falleció en la localidad y tiene en ella su mausoleo, un museo y una casa-museo en el lugar donde residía a su muerte en 1796.

Alojamiento en Dumfries.

Día 6: De Dumfries a Glasgow por el valle del Clyde

Hoy volveremos a cruzar las Southern Uplands hacia el norte, sugerimos no ir directos a Glasgow sino hacer algunas paradas por el camino y en el valle del Clyde.

Por ejemplo, cerca del pueblo de Moffat podremos visitar la Grey Mare’s Tail, una catarata de 60 metros que es la más espectacular de al región. Es fácilmente accesible en coche y un camino  permite a los más activos subir junto a la cascada. También cerca de Moffat está la llamada “Devil’s beef tub”, una espectacular depresión de 150 metros entre cuatro colinas donde los amantes de las curiosidades podrán fotografiar una furgoneta blanca que cayó al fondo tras un accidente del que la conductora salió con sólo un brazo roto.

Más al norte podemos hacer otra parada en el museo de la minería en Wanlockhead, que nos explica la historia de la minería del plomo en la región desde los romanos hasta el hallazgo de oro en el siglo XVI y la decadencia final de la industria ya en el siglo XX. Otro vestigio importante de la minería es el diminuto ferrocarril de Leadhills y Wanlockhead, el más pequeño de Reino Unido con un ancho de vía de sólo 61 cm y que hoy funciona como atracción turística.

Continuaremos el camino yendo a buscar el valle del río Clyde, famoso por los numerosos molinos de agua que alimentaron la industria textil. Cerca de Lanark podremos encontrar las cascadas del Clyde y un centro de visitantes sobre esta importante zona natural, así como la colonia industrial New Lanark, fundada en 1786 por el idealista y empresario Robert Owen y que hoy es Patrimonio de la Humanidad.

Una última visión de la historia del valle del Clyde y la región de Lanarkshire podremos verla en el North Lanarkshire Heritage Centre, con varias exposiciones permanentes sobre el legado de la región y un observatorio con vistas al valle y sus alrededores.

Llegaremos por último a Glasgow, ciudad antiguamente industrial que ha sabido reinventarse a través del arte y la creatividad.

Alojamiento en Glasgow.

Día 7: Glasgow

Día completo para explorar Glasgow. La mayor ciudad escocesa es en la actualidad uno de los atractivos culturales de Reino Unido, una ciudad dinámica donde siempre ocurren cosas. Desde el arte urbano que asoma en paredes de toda la ciudad hasta los cursos y exposiciones de The Lighthouse, centro de diseño y arquitectura, los artistas han tomado Glasgow para expresarse.

Visitas clásicas de Gasgow son el barrio comercial Merchant City, el ayuntamiento o “Glasgow City Chambers” en George Square, la catedral de Saint Mungo del siglo XII (la más antigua que se conserva en Escocia), la Necrópolis (un cementerio victoriano), el auditorio Clyde (apodado “El Armadillo”), la Universidad y sus alrededores bohemios, el Museo Kelvingrove, la Gallery of Modern Art (GoMA) y la ruta de los murales (Mural Trail) que lleva a 22 obras de street art.

Por último los amantes de la arquitectura podrán seguir los pasos del arquitecto y diseñador Charles Rennie Mackintosh, impulsor del modernismo en la ciudad y cuyas obras aparecen por todas partes, desde el propio edificio de The Lighthouse hasta su proyecto más artístico, la “House for an Art Lover”, proyectada y diseñada en 1901 y que no sería construida hasta 1989 como reconocimiento a la fama póstuma de su creador.

Alternativamente, los que deseen ver más naturaleza podrán ir a la costa y explorar la zona de la desembocadura del Clyde al oeste de la ciudad, donde nos esperan la abadía de Paisley, que para variar no está en ruinas y de hecho cobija las tumbas de varios reyes y nobles escoceses, y el bonito castillo de Newark, situado junto al mar en la orilla sur del estuario del Clyde. También quedan cerca de Glasgow (a menos de una hora en coche) el lago Lomond y los Trossachs, o el propio Ayrshire alrededor de Ayr.

Día 8: Glasgow – Edimburgo – España

Hoy regresaremos a España yendo al aeropuerto de Edimburgo a devolver el coche de alquiler. Según la hora del vuelo, tendremos tiempo de seguir visitando Glasgow o sus alrededores antes de finalizar nuestro fly and drive por el sur de Escocia.

Atardecer con Ailsa Craig

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Notas de viaje:


Nuestra ruta: La ruta que os proponemos sigue a grandes rasgos el trazado de varios itinerarios turísticos reconocidos por la organización VisitScotland; a saber, recorrer la Borders Historic Route de norte a sur, enlazar con la Galloway Tourist Route de Dumfries a Ayr y de allí seguir por la South West Coastal 300 en sentido antihorario para terminar en Glasgow por la Clyde Valley Tourist Route en sentido norte. De esta manera podréis disfrutar un completo viaje en coche por la Escocia menos conocida, la que no sale en los circuitos ni es la primera opción que se piensa para recorrer Escocia a tu aire.

ESCOCIA: Edimburgo TattooNo hay un símbolo único que represente el país; Escocia es una tierra de amalgamas, donde sus gentes, infinitos paisajes y una historia a menudo turbulenta han dejado huella en la imaginación del viajero. Escocia tiene bandera, leyes, parlamento y moneda; tiene una flor nacional (el cardo), un héroe nacional (William Wallace), un poeta nacional (Robert Burn), una tela nacional (el tartán), un plato nacional (el haggis) y una bebida nacional (¿hace falta decir cuál?); pero Escocia también se evoca pensando en una naturaleza virgen de montañas y valles cubiertos por brezales y bosques, con arroyos vivaces y ríos tranquilos, costas de arena y acantilados, cientos de majestuosos lochs, castillos, mansiones, pequeños pueblecitos y carreteras solitarias por parajes salvajes. Conducir vuestro coche de alquiler os permitirá acercarnos a muchos paisajes y lugares que sólo se ven de paso en un circuito; el fly and drive es la forma idónea de conocer la auténtica Escocia.

La región del sur de Escocia, entre la línea Glasgow-Edimburgo e Inglaterra, es en general un territorio más verde que el norte, de clima más suave en la costa oeste y en el que abundan las ruinas y vestigios de una historia turbulenta entre los reinos de Escocia e Inglaterra hasta que éstos se unificaron bajo Jaime I de Inglaterra y VI de Escocia, pariente varón más cercano a Isabel I de Inglaterra (que murió sin descendencia) e hijo de María Estuardo, la última reina escocesa.

Debido a su latitud, Escocia disfruta de largos días de verano que se acortan drásticamente al caer el invierno; por ello, si bien se puede viajar durante todo el año, los viajeros que lo hagan entre octubre y marzo han de ser conscientes de que oscurece temprano y en general no se puede disfrutar del paisaje por las tardes, siendo recomendable dedicarlas a visitas de carácter cultural.

GASTRONOMIA:
cocineroLa cocina escocesa se basa en productos como las carnes de ovino y bovino, los pescados (halibut, rodaballo, trucha y salmón). Mariscos (langosta, bogavante, centollo y cigalas), y los productos lácteos como el Queso azul o el Chedar.

Entre sus platos típicos se encuentran el ”Haggis”, que en sus diferentes variedades, es uno de los platos más populares, mezcla de cárnicos con especias y envueltos en estómago de cordero, acompañado de un puré de boniato y patatas; el Scotch Broth, guiso de verduras y cebada; y el “Cook a leekie”, pollo guisado con ciruelas y puerro.

En la repostería, el shortbread podríamos considerarlo como el dulce más típico del país. Es un bizcocho seco elaborado a base de harina de trigo, azúcar y mantequilla y que lo podrás encontrar en la mayoría de tiendas (incluyendo las de “souvenirs”). O el “Cranachan”, hecho con harina y nata, decorado con frambuesas y servido con galletas de avena que se suelen tomar acompañadas con miel, queso o frutas del bosque.

Asimismo desde el cambio de siglo se han ido popularizando en toda Escocia recetas imposibles consistentes en freír cosas como chocolatinas, pizzas  o hamburguesas de queso tras rebozarlos en masa para fish & chips. No son platos aptos para estómagos delicados y los escoceses los preparan, sirven y degustan con el humor socarrón que les caracteriza.

En cuanto a la bodega se refiere, el whisky de malta es la bebida típica de Escocia, aunque tampoco hay que despreciar su variada carta de cervezas, en especial las ”Scotch Ale” de color tostado y sabor intenso. Entre las bebidas no alcohólicas, la centenaria marca Irn-Bru compite de tú a tú con las grandes marcas multinacionales con un refresco cítrico de brillante color naranja y sabor peculiar que se consume solo o combinado con whisky en un “Iron Monkey”.

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