Lo mejor de Bulgaria

FLY AND DRIVE BULGARIA; VUELA Y CONDUCE POR…

…BULGARIA; Descubre los encantos de este país a tu propio ritmo en un Fly & drive de 10 días; Monasterios, iglesias y mezquitas, las casas fortificadas y sus callejuelas medievales, deambula entre ruinas tracias y romanas; adéntrate en sus vastos bosques y contempla sus montañas de cimas nevadas, valles de rosas o el cálido y pintoresco litoral del mar Negro. Relájate en un SPA y disfruta de su gastronomía… ¡Todo esto os espera en un destino tan desconocido como encantador!

La historia del pueblo búlgaro y su cultura se remonta a tiempos inmemorables. Su presencia en Europa, coincide con las marchas del emperador Trajano por los Balcanes. En aquel entonces los llamados proto-búlgaros, procedentes de lejanas tierras asiáticas, fundaron su primer Estado en Europa —” La antigua Gran Bulgaria”.
De hecho, a los búlgaros les gusta presumir que entre los Estados europeos, el suyo sea el más antiguo que ha conservado el mismo nombre desde su fundación.

Bulgaria es un país fascinante, entre lo familiar y lo exótico, muy variado en su geografía y con una rica cultura. Su costa del mar Negro, las estaciones de esquí y el monasterio de Rila ya eran destinos populares en la era soviética, pero el país es relativamente nuevo para los turistas occidentales. Bulgaria es miembro de la UE pero no está en la “zona euro”, y los salarios y el coste de la vida son bajos sin que ello repercuta en la calidad de vida. Para el viajero, Bulgaria resulta un país económico, muy limpio y agradable, en el que destacan la calidad de la comida y el buen carácter de sus habitantes.

La mezcla de atractivos geográficos, históricos y culturales, unidos al bajo coste, hace de Bulgaria un destino ideal para dedicarle 10 o más días y recorrerlo pausadamente, y desde Viajeauto os lo proponemos a los viajeros más curiosos.

Ruta prevista: Sofía – Lovech – Veliko Tarnovo – Preslav – Shumen – Pliska – Varna – monasterio de Alazdha – Byala – Obzor – Emona – Nessebar – Burgas – Valle de las Rosas – Kazanlak – Valle de los Reyes tracios – Plovdiv – Batak – Bansko – monasterio de Rila – Boyana – Sofía.

 Pernoctando en: Sofía 1+1 noches, Veliko Tarnovo 2 noches, Varna 1 noche, Nessebar/Burgas 1 noche, Plovdiv 2 noches, Bansko 1 noche.

 Duración: 10 días. Kilómetros necesarios para cubrir el programa: 1.325 km.

Precio recomendado. Sujeto a fluctuaciones (alza o baja) según temporada y la antelación con la que se efectúe la reservaprecioauto 698

El precio incluye:

  • Vuelos en línea regular Barcelona/Madrid – Sofía y regreso, vía Roma; Cía. Alitalia, clase “X”
  • Tasas de aeropuerto y emisión.
  • 9 noches de alojamiento en hoteles ***/**** con los desayunos
  • Alquiler de coche tipo EDMR (VW Polo o similar) durante 9 días con kilometraje ilimitado y seguros de daños y robo con franquicias
  • Seguro de viaje
  • Información del destino, propuesta de itinerario y envío de documentación.
  • I.V.A.

No incluye:

  • Combustible, comidas, entradas y otros gastos particulares
  • Seguro de anulación opcional: 15 €
  • Nada no especificado en el apartado anterior

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Día 1: España – Sofia

Llegada a Sofia, recogida del coche de alquiler  y posibilidad de empezar a visitarla, según horarios.

Día 2: Sofia – Lovech – Veliko Tarnovo (245 kms)

Comienzo de la ruta en Fly & Drive por Bulgaria con una parada en Lovech, donde destacan la ciudad vieja y su famoso puente cubierto. Llegada a Veliko Tarnovo.

Día 3: Veliko Tarnovo

Visita de Veliko Tarnovo, que fue capital del segundo imperio búlgaro y donde destaca su ciudadela “Tsárevets”, la Iglesia de los Cuarenta Mártires y la de San Demetrios de Salónica.

Día 4: Veliko Tarnovo – Preslav – Shumen – Pliska – Varna (240 kms)

Día intenso con visitas a Preslav, segunda capital histórica de Bulgaria y el yacimiento de Pliska, que fue la primera capital búlgara en el año 681. En Shumen, visita a la mezquita Tombul y su hermosa biblioteca coránica.

Día 5: Varna – Nessebar – Burgas (170 km)

Recorrido por la costa del Mar Negro y visita de Nessebar, ciudad fundada por los tracios y de gran interés arquitectónico; destacan en especial las abundantes iglesias.

Día 6: Burgas – Kazanlak – Plovdiv (295 km)

Visita a Kazanlak, centro del Valle de las Rosas y la industria del aceite de rosas. Visita del “valle de los reyes tracios” con las ruinas de Seuthopolis y una réplica de la tumba del rey Seuthes III.

Día 7: Plovdiv

Día completo para visitar Plovdiv, ciudad de más de 4.000 años de historia con un interesante legado tracio, romano y turco.

Día 8: Plovdiv – Bansko (160 km)

Recorrido por las espléndidas montañas de los Rodopes y Pirin hasta Bansko, capital del esquí en Bulgaria y donde destacan sus casas tradicionales fortificadas.

Día 9: Bansko – Rila – Sofia (215 km)

Visita del hermoso monasterio de Rila y su museo de iconos y cruces de altar, entre las que destaca la “Cruz de Rila”, decorada con miniaturas labradas durante 12 años por el monje Rafael.

Día 10: Sofia – España

Visita de la capital de Bulgaria; destacan la catedral de Alejandro Nevski, la iglesia rotonda de San Georgi del siglo VI, la iglesia de Santa Petka de los Talabarteros, el Parlamento o la mezquita Banya Bashi de 1576. Fin del programa de Fly & Drive en Bulgaria, devolviendo el coche de alquiler en el aeropuerto antes de salir hacia España.

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Monasterio Rila Panorama

NOTAS DE VIAJE:
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Información básica del país:

Nombre oficial: Република България (Republica Bulgariya)
Capital: Sofía (София, Sofiya)
Población: 7.364.570 (2011)
Idiomas: búlgaro. El alfabeto oficial es el cirílico. El ruso y el inglés son los idiomas extranjeros más extendidos, en especial en las localidades turísticas del mar Negro.
Moneda: Lev (Lv, plural leva). 1 Lv = 100 stotinki (ct). 10 Lev son unos 5,2 euros.

Desde un punto de vista etnográfico, la población búlgara es bastante homogénea: un 85% de sus habitantes comparten los mismos orígenes y constituyen el núcleo de la nacionalidad búlgara. Los turcos representan la minoría más importante del país, siendo cerca del 9%, seguido de los gitanos con un 4,8%.

Los búlgaros en su mayoría son cristianos ortodoxos (60%), seguidos de los búlgaros sin religión declarada (31%), mientras que los musulmanes suníes representan el 7,4% de la población, incluyendo no sólo a la minoría turca sino también una parte de los gitanos y los pomaks (descendientes de búlgaros que adoptaron el Islam en el siglo XVII). En cuanto a protestantes y católicos, se calcula su número en 65.000 y 50.000 personas aproximadamente.

Los rasgos físicos de los búlgaros son muy variados. Hay rubios y morenos, de ojos azules y marrones, bajos y altos, pero todos ellos tiene en común el hablar la lengua búlgara, idioma de origen eslavo. Por su folclore y tradiciones, los búlgaros son incluidos en el grupo balcánico.

Cabe destacar que los búlgaros niegan con la cabeza para decir sí y asienten para expresar negación.

El idioma:

El idioma oficial de Bulgaria es el búlgaro, cuya escritura utiliza el alfabeto cirílico. Dado que el búlgaro apenas tiene declinaciones y se pronuncia tal como se escribe, es fácil orientarse por el país una vez dominado el alfabeto cirílico. Aunque el conocimiento de idiomas extranjeros es escaso fuera de las ciudades y las localidades turísticas, los búlgaros son un pueblo amable y hospitalario y resulta fácil obtener ayuda y direcciones.

Aquí puede consultarse una pequeña guía de conversación de Búlgaro a Español.

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CONDUCIR EN BULGARIA:


RENT-A-CAR-11111En Bulgaria se circula por el lado derecho de la calzada. Es obligatorio llevar cinturón de seguridad y está prohibido hablar por el móvil mientras se conduce. Los niños menores de 10 años han de llevar sillita u otro dispositivo de retención adecuado.

Los conductores con un permiso de conducción expedido en la UE pueden circular por Bulgaria durante un máximo de 90 días sin solicitar un permiso local.

Los límites de velocidad en Bulgaria son:

• 50 km/h en zonas pobladas;
• 90 km/h fuera de las zonas pobladas;
• 130 km/h en autovías (algunos tramos expresamente señalizados tienen límite de 140 km/h).

El estado de las calzadas puede ser deficiente por la presencia de baches, en especial en las carreteras de montaña y en la red secundaria. La mayor parte de la red viaria son todavía carreteras de un carril por sentido. Aunque no hay vías de peaje, existe una tasa de autovías cuyo pago se justifica mediante una “viñeta” adhesiva en el parabrisas. Los coches de alquiler recogidos en Bulgaria siempre la incluyen, no así si se recogen en otros países. En ese caso deberá adquirirse una “viñeta” de la duración adecuada, a la venta en cualquier estación de servicio.

La mayor parte del estacionamiento no está regulado pero existen zonas verdes y azules en algunas ciudades. En las calles de un solo sentido sólo se permite aparcar a la izquierda. Las multas por estacionar en zonas prohibidas son altas y la policía es especialmente vigilante, al igual que con los controles de velocidad en carretera.

Por último hay que tener en cuenta que el estilo de conducción búlgaro es bastante desordenado, por lo que conviene prestar especial atención a las maniobras no señalizadas de los demás conductores.

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GASTRONOMÍA DE BULGARIA:


cocineroLa cocina búlgara es muy diversa y sabrosa y se distingue por la enorme variedad de ensaladas, guisos y platos tradicionales, así como la repostería.

Los productos más reconocidos son el yogur y el queso búlgaro o “sirene”, un queso blanco parecido al feta, pero más duro y salado. Estos productos se combinan en cientos de platos como base, relleno o guarnición.

Algunas de las especialidades más populares son:

Las ensaladas, se consumen todo el año y la más popular es la “shopska” o ensalada búlgara, a base de tomates, pepino, cebolla, pimientos crudos o asados y queso búlgaro en dados. Tampoco hay que dejarse perder la “ovcharska” (similar a la ”shopska”, con huevo y jamón), “zhetvarska”, “snezhanka” (de yogur batido, ajo y pepino con nueces), “kalugerska” y “dobrudzhanska”.

Los caldos, las sopas y los potajes también son muy populares en el país. Es típica por ejemplo la “bob chorba”, sopa de alubias con cebolla, tomate y zanahoria, o las sopas de pescado en la costa del Mar Negro. También es popular en todo el país el “tarator”, una sopa fría con yogur, pepino, hinojo, nuez molida y especias.

Entre los platos fuertes, son muy populares las carnes al grill, hamburguesas, medallones, croquetas, pinchos o “karnache” (especie de salchicha enrollada como una ensaimada). También se preparan muchos guisos en cazuelas como el “chomlek”, “kavarma” (guiso de cerdo con vegetales) o el espectacular “kapama” de la región de Bansko, con varias capas de cerdo, ternera, pollo, butifarras, sauerkraut, arroz y especias.

En la repostería de Bulgaria destaca la “banitsa”, hojaldre muy fino relleno de crema de queso y huevo batido y que es típico para desayunar, pero que puede consumirse a todas horas y con rellenos muy variados, por ejemplo espinacas, calabaza o mermeladas. También se consumen crepes, “buhti” (bollitos fritos rellenos de queso) y “mekitsi” (tortitas tiernas fritas, acompañadas con miel o mermeladas).

Por último también se consumen asiduamente patatas (sobre todo fritas o estofadas), platos ligeros como los “sarmis” (rollitos de arroz con carne envueltos en hoja de vid o col) o especialidades para grandes ocasiones como el “chevermeto”, un cordero entero asado al grill.

Las bebidas típicas en Bulgaria incluyen el ayrán, la boza (de herencia turca), cerveza y aguas minerales del país (Bulgaria tiene cientos de manantiales medicinales), además de bebidas alcohólicas como vinos y la rakía.

Una especialidad que sorprende de Bulgaria es el vino, que cuenta con variedades de increíble sabor gracias a la diversidad de terrenos y uvas. Son típicas la “Gezma”, la “Shiroka melnishka”, la “Dimyat”, la “Mavrud”, la “Cherven misket”, la “Rubin” y la “Pamik”.

La otra bebida alcohólica popular en el país es la “rakía”, una especie de brandy de frutas. Típicamente se confecciona con ciruelas, pero también hay de uvas, albaricoque, higos, peras u otras frutas como especialidades locales. En Kazanlak, cómo no, se elabora rakía de rosa.

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  1 comment for “Lo mejor de Bulgaria

  1. M.A. Rodríguez
    22 agosto, 2016 at 12:39

    Dobró utro!

    Ya estamos de vuelta de nuestro viaje a Bulgaria.

    A modo de inicio y de resumen y salvo una excepción que comentaré después el viaje ha salido de diez.

    Llegada a Sofia, sin complicaciones, recogimos a “Dimitri” nuestro coche que se ha comportado como un campeón. Decir que la agencia nos entregó un vehículo de categoría superior al contratado, un Astra.

    La llegada al hotel desde el aeropuerto se hace sin complicaciones. Nos alojamos en un discreto hotel situado en un edificio de finales de 1800 rehabilitado, sencillo, pero muy limpio, con un personal encantador, pero lo genial de este hotel es su ubicación, en pleno centro, al lado justo de la Mezquita, del Bulevard Vitosha, lo que te permite hacer las visitas más importantes caminando. Cuenta con parking (5€ días) merece la pena.

    Empleamos la mañana en visitar Sofia. Los principales monumentos y sitios de interés están muy próximos por lo que madrugando se pueden visitar perfectamente en una mañana.

    Comimos en el restaurante Raketa Rakia, lo menciono porque es una chulada, y merece la pena. Esta muy céntrico, al lado de la Biblioteca y el jardín de los médicos.

    Antes de emprender viaje, tenía claro que debía incluir una visita a la ciudad de Koprivshtisa, si o si, y por más vueltas que daba no era capaz de encajarla en ruta, así que aprovechamos la tarde y allí que nos fuimos. Es como un museo, merece la pena su visita sin ninguna duda. Empleamos aproximadamente una hora larga en llegar.

    Al día siguiente, y tras madrugar partimos hacia Veliko Tarnovo. En ruta visitamos la preciosa ciudad de Lovech, famosa por su puente cubierto y su fortaleza. A pocos kilómetros se encuentra una maravilla de la naturaleza, la cueva Devetascha, utilizada como almacén hasta que se puso en valor tanto su belleza, como el hábitat que conserva, y su valor arqueológico y antropológico.

    Continuamos hacia Veliko Tarnovo, preciosa esta ciudad medieval. Aprovechamos la tarde para hacernos con una visión de conjunto, paseamos el casco histórico, la famosa calle de los artesanos en la zona de Asenova, y desde el hotel que contaba con unas vistas excepcionales a la fortaleza disfrutamos, ¡dos veces seguidas! Del espectáculo de luz y sonido. Al parecer un turista ruso había hecho “la machada” de contratarlo y no una si no dos veces. Según nos dijo la dueña del hotel incluía una invitación a sus colegas a disfrutar del espectáculo con champán.

    Por la mañana muy temprano visitamos la fortaleza y el conjunto de iglesias, Cuarenta mártires, San Demetrio etc.
    Nuevamente tenía empeño en visitar una ciudad cercana Tryavna, por lo que tras una visita a Arbanasi y su iglesia emprendimos ruta. Tardamos unos 45 minutos y la ciudad merece la visita, precioso casco histórico, la torre del reloj, la iglesia y a comer al The Bear House, restaurante y fábrica de cerveza, degustación de las cuatro variedades que fabrican.

    Al día siguiente ruta hacia Varna, de camino visita a Ruse para observar el Danubio y continuación hacia Ivanovo para visitar la iglesias rupestres. Continuamos hacia Shumen para visitar en Madara a su famoso jinete. Llegada a Varna. Alojamiento en el hotel. Genial, a unos quince minutos de la playa y del casco histórico.

    Tras visitar Varna emprendimos camino hacia Nessebar, visita imprescindible. El alojamiento fue en el Hotel Aurelia. El hotel por llamarlo de alguna forma no está en Burgas, está en una zona llamada Sunny Beach, una mezcla de Marina D’Or o el Benidorm años 70, situado en medio de un complejo de construcciones horribles, sin ningún lugar donde al menos dar un paseo agradable, solo tenderetes con flotadores, esterillas, gritos, música chabacana estridente. No entiendo el por qué pernoctar aquí. Si se quiere ir a la playa, del hotel tienes que echar el bocata de atún para el camino.

    El hotel lastimoso, las estrellas las han debido conseguir cazando pokemons, personal desagradable, desayuno, pésimo. Un horror con el añadido que dada su ubicación para llegar solo a Burgas perdimos media hora larga, añadamos que el desayuno no empieza hasta las 8 y dieron y diez con lo cual mi idea de madrugar, al garete.

    Tras el mal sabor de boca emprendimos camino al valle de las rosas y de los reyes tracios. Desvío a Shipka para observar el “ovni” curioso y altamente recomendable por su simbología. Tras cruzar el paso de Shipka, visita al monumento a la libertad. Continuamos a Kazanlak, para visitar la réplica de la tumba tracia del mismo nombre. Llegada a Plovdiv y alojamiento en el hotel recomendado. ¡Qué maravilla de hotel! A nada de la zona comercial y de la old town, limpio, acogedor, una suite preciosa, baño moderno, personal encantador dando todo tipo de facilidades, desayuno estupendo.
    Al día siguiente visitamos la fortaleza de Asenova y el Monasterio de Bachkovo, están muy cerca de Plovdiv.

    Temprano camino a Bansko, en ruta visitamos Batak, visita imprescindible por la importancia histórica de la ciudad y su maravillosa iglesia.

    Llegada a Bansko, preciosa ciudad, merece la pena detenerse y pernoctar para conocer esta estación de invierno. Alojamiento en el hotel, muy céntrico, una preciosidad, nos dieron una suite distribuida en dos pisos. Todo el hotel hasta el interior está construido en piedra y madera. Nos ha encantado.
    Último día con visita a Rila y Boyana.

    Resumen. La ruta propuesta exceptuando el alojamiento en Sunny Beach de 10, porque te permite organizar tus visitas acordes con tus preferencias.
    Los alojamientos bárbaros a excepción nuevamente del de Sunny Beach.
    La red viaria es mejorable pero no está tan mal como pudiera pensarse.

    Bulgaria es un país barato para los españoles, por un máximo de 6 euros persona, eso tirando por lo alto se come en un restaurante ya de nivel, como ejemplo, la cerveza local de medio litro sale entre un euro o euro y medio, un día hasta la tomamos por 50 céntimos.
    La gasolina, en nuestro caso gasoil, está prácticamente igual que en España.

    La comunicación, fuera de las grandes ciudades y eso en hoteles y restaurantes es complicada, no hablan inglés, y orientarse puede resultar complicado porque las direcciones, calles, señalizaciones están en cirílico.

    Un gran viaje a un gran país que tiene por explotar su gran potencial.

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